En la Arquidiócesis de Tegucigalpa se impulsa la creación de la Pastoral del Duelo, una iniciativa que busca ofrecer consuelo, escucha y acompañamiento cercano a personas y familias marcadas por la muerte de un ser querido. Su propósito es sostener a la persona espiritual, emocional y comunitariamente, a la luz de la fe y la esperanza cristiana. La Iglesia entiende que el duelo no es un camino que deba vivirse en soledad. “No podemos fallar en ofrecer la luz de la fe como apoyo a las familias” que atraviesan la experiencia de la muerte, mencionó el Papa Francisco, y señala que “dar la espalda” a una familia que sufre sería “falta de misericordia” y cierre de una oportunidad pastoral.
Acompañamiento
Esta iniciativa apunta a transformar el sufrimiento en camino de crecimiento, de acuerdo con el espíritu de la pastoral, el acompañamiento busca ayudar a las personas a reconocer sus heridas internas, a transitar un proceso interior de sanación y a aprender a vivir el dolor sin ocultarlo, hasta abrir la puerta a la esperanza. No se trata solo de “estar cerca”, sino de acompañar para que el duelo no destruya, sino que madure. La Arquidiócesis de Tegucigalpa vivió el pasado 18 y 19 de abril un Segundo Taller de Bioética, Cuidados Paliativos y Pastoral del Duelo el cual surgió como pieza clave para la formación y preparación de la pastoral del duelo.
Ciencia.
La bioética es una rama de la ética aplicada que se define como la parte científica de la moral encargada de reflexionar sobre la vida y la persona. Su objetivo principal es sentar las bases para un acompañamiento humano y ético ante realidades universales como el dolor y el sufrimiento. En ese sentido el Padre Javier Martínez, párroco de la comunidad Cristo Resucitado resaltó que la Pastoral del Duelo viene a acompañar en este momento, en esta realidad a la misma persona y la Pastoral del Duelo lo que busca es cómo cuidar, cómo acompañar a la persona que sufre, que tiene una herida, porque el duelo significa eso, la herida que la persona tiene sea por cualquier realidad. Por su parte el Presbítero Mateo Bautista, religioso de San Camilo, animador de la Pastoral del Duelo y panelista del reciente taller de bioética destacó que “la Pastoral del Duelo es, en primer lugar, una presencia, acercarnos, tener proximidad con la persona que está profundamente herida. Y heridas no sólo emocionalmente, también incluso somáticamente, porque el sufrimiento se somatiza mentalmente, relacionalmente, en los valores, en la autoestima, en la motivación, a veces en las culpas, en el miedo, en la inquietud, incluso con heridas espirituales”. La doctora Luz Loo de Li, miembro del Comité Latinoamericano de Humanización en Salud y Cuidados Paliativos, enfatizó en recordar que podemos ser puente de bendición para quien sufre “debemos recordar es que nosotros somos el instrumento de Dios y en ese momento es importante la mirada, es importante el abrazo, es importante el decir estoy aquí para ti, pero no solamente decirlo sino hacerle sentir a la persona con mi presencia, con mi dedicación, ese acompañamiento que muestra empatía, compasión, amor incondicional”. La creación de la Pastoral del Duelo abre una puerta de acompañamiento para quienes pasan momentos difíciles en la vida, es como una esperanza en medio de la ausencia.
Columna de Opinión:
Delmi Torres, coordinadora Pastoral de Vocaciones, parroquia Cristo Resucitado.
Religión y ciencia
En este momento en el que vivimos la sociedad es importante el que podamos volver a iniciar con lo que es el conocimiento del ser humano. Creo yo que se ha desvirtuado y algunas personas han llegado como a desconocer la importancia que tenemos entre seres humanos, y es aquí donde encontramos que es necesario que la religión y la ciencia se puedan encontrar, donde podemos darnos cuenta de que ese ser supremo que nos da la vida es el que nos ayuda a entender realmente el respeto que debemos de tener unos y otros, pero igual la ciencia es quien nos ayuda a poder comprendernos mejor, a poder entendernos mejor unos con otros. Pero sí creo que van de la mano, van juntos.
Es un trabajo en conjunto que debemos de realizar para poder darle la importancia que necesita cada persona, ¿verdad? Y como lo mirábamos en el tema inicial, en la parte de la ética, el poder valorizar a la persona por lo que es, no importa si está enfermo, si está sano, si está saludable, es que el valor lo tiene por el hecho de ser una persona. Cuando lleguemos a comprender eso, vamos a ser capaces de darnos cuenta de que todos somos iguales y que por ese amor que el Señor nos ha dado a cada uno de nosotros es que tenemos esa igualdad y solo así vamos a poder respetarnos unos con otros.
Tenemos el mejor ejemplo del valor, del amor, de la entrega total y quién más, pues que Jesús, que dio la vida por cada uno de nosotros. Y ese es el llamado que tenemos todos, el poder servir. Unos a otros y darlo, pues toda verdad, plenamente, así como el amor que el señor manifestó por cada uno.
Opiniones:
Darío Rovelo, feligrés parroquia Cristo Resucitado:
Sí, yo sufrí cinco años, mi esposa murió de cáncer. Sufrí, lloré, me peleé con medio mundo, conmigo mismo, me retorcí como que me gustaba sufrir. En el primer congreso que hubo empecé a visualizar que había salida, que en Cristo estaba la salida Le pido a Dios que lleguemos a formar una pastoral en Honduras.
Denis McCoy, Feligrés Parroquia Divino Niño:
Como bien lo explica el Padre Mateo, son heridas que no se ven pero que afectan seriamente a una persona, en el caso particular la muerte de mi hija ha tenido una afectación bastante visible en nuestra forma de ver las cosas con mi esposa y mi familia.
Padre Javier Martínez, Párroco Cristo Resucitado:
En este año misión, recordemos que la misión no solo consiste en el adoctrinamiento, sino en crear esa expectativa en la vida de crear esa esperanza y fortalecer el corazón de la persona. Entonces la misión nos va a ayudar también a poder llegar al corazón doliente y sufriente de tantas personas.
LA FRASE
Padre Mateo Bauitista,
Religioso
“Jesús, con su vida, su persona y con una parábola muy famosa, la del buen samaritano, nos enseñó cómo acercarnos al hombre que fue asaltado, herido, golpeado”.
Dato:
Estadísticas del duelo
El duelo es un proceso natural tras una pérdida, pero puede complicarse. Según la Organización Mundial de Salud (OMS) un 4.8% de la población general experimenta duelo y, de estos, cerca del 25.4% desarrollan un duelo complicado con ansiedad/depresión.