Uno de los retos constantes en la Iglesia, es la asistencia a la promoción humana, tarea que recae en la Pastoral Social, basándose en una perspectiva evangelizadora y transformadora, porque debemos ir más allá de la ayuda inmediata, promoviendo la dignidad humana, la justicia y el desarrollo integral, como expresión concreta del amor de Cristo por los más necesitados. La Doctrina Social de la Iglesia dicta los criterios fundamentales de la acción pastoral en campo social: anunciar el Evangelio; confrontar el mensaje evangélico con las realidades sociales, proyectar acciones cuya finalidad sea la renovación de tales realidades.
Respuesta
Pese a que la Pastoral Social es muy necesaria dentro de la Iglesia, es en la que menos se quiere comprometer la feligresía, aseguró el Padre Rigoberto Velásquez, quien considera que no se ha logrado concienciar sobre esta realidad en la que todos estamos llamados como cristianos “No debemos quedarnos solamente con la asistencia social, sino con la promoción social, porque eso le permite a la gente despertar, ver sus propios derechos y también sus propios deberes. Por lo tanto, la promoción humana es fundamental desde la enseñanza de la Iglesia, no limitarse simplemente con la asistencia social que es correcto porque es la caridad, pero también la promoción social porque permite que las personas tengan una mirada diferente de la historia de los acontecimientos, y así cada uno puede hacer sus propios juicios críticos”.
Por su parte, Suyapa Amaya quien se encarga de promover la “Libra del Amor” en la Parroquia El Salador del Mundo, reconoce la importancia de un sí generoso “A pesar de que algunas veces carecemos de caridad y misericordia, cuando abrimos nuestro corazón para que el Señor habite en nosotros, nuestra perspectiva es diferente y sentimos la necesidad de ayudar al necesitado, viendo en esas personas el rostro de Jesús”.