La parroquia San José del barrio Medina celebró su fiesta patronal en honor a San José Obrero, patrono de los trabajadores. La Eucaristía fue presidida por el Vicario General de la Arquidiócesis de San Pedro Sula, el Padre Josué Danny Hernández, y concelebrada por su párroco, el presbítero Carlos Mejía.
Encuentro
El Padre Josué Danny dijo sentirse muy contento de presidir esta Eucaristía en su parroquia de origen; recordó que junto a sus padres fue vecino de esta comunidad. “Gracias, Padre Carlos, por invitarme; es un gusto poder compartir con ustedes en este día de San José Obrero”. En su homilía, dijo que la fiesta de San José Obrero es reciente en la Iglesia, es del siglo XX. “La Iglesia ha querido celebrarla para que nosotros, los cristianos, recordemos la dignidad y la importancia del trabajo” dijo.
El presbítero comentó que hoy en día se suele pensar que el trabajo es una especie de castigo, que es una consecuencia del pecado, que es el esfuerzo y la búsqueda de conseguir dinero para muchas cosas, poniendo énfasis en el sentido económico. El padre recordó que debemos cuidar el aspecto espiritual del trabajo: “Hay que valorarlo porque Dios ha querido que el ser humano sea trabajador para que pueda colaborar con la creación. Tengamos en cuenta entonces que el trabajo no es consecuencia del pecado, ni es derivación del pecado, sino que el trabajo es parte de ser criatura, hijo de Dios; él ha querido que nosotros, con nuestro trabajo, colaboremos en la construcción del Reino de Dios”.
Las comunidades se reunieron en la sede parroquial para celebrar su fiesta y compartir en fraternidad como hermanos en Cristo Jesús y como miembros de una sola parroquia.