En el marco del Año de la Misión que vive la Iglesia en Honduras, el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa también se ha puesto en camino. Desde esta casa de formación, los futuros sacerdotes han asumido el llamado de anunciar a Cristo vivo, cercano y salvador, no solo en las parroquias, sino también en comunidades, aldeas, hospitales y espacios donde la gente necesita consuelo y esperanza.
Misión
Durante una entrevista a Suyapa Medios, el Padre Luis Gabriel Mendoza, rector del Seminario Mayor, explicó que los seminaristas no están al margen de este impulso evangelizador promovido por los obispos del país. Según indicó, los jóvenes de las nueve diócesis representadas en el seminario han abrazado este deseo eclesial: que más personas conozcan el Evangelio de Jesucristo.
Participación
“El seminario no ha querido quedarse atrás, porque es una experiencia que estamos viviendo como Iglesia”, expresó el rector. Añadió que los seminaristas han inscrito su acción pastoral de cada fin de semana en las realidades de las parroquias de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, donde poco a poco asumen un papel más activo dentro de las comunidades.
Una de las experiencias más significativas fue la visita pastoral al Hospital Escuela, donde unos 80 seminaristas compartieron una tarde con personas enfermas y necesitadas. Para el Padre Mendoza, este gesto mostró que “el Evangelio también es consuelo”, especialmente cuando se vive desde la cercanía y la misericordia.
Oración
Desde la voz de los formandos, Lester Fonseca, seminarista del SMNSS, agradeció el apoyo espiritual y material de tantas personas que acompañan su proceso vocacional. “Oren para que el Señor un día no muy lejano nos ayude a ser santos sacerdotes, sacerdotes misioneros”, pidió. También señaló que la misión debe llegar a las aldeas, comunidades y ciudades, porque en cada lugar hay personas que necesitan escuchar el mensaje de Dios.
Por su parte, el Padre Carlos Rubio, vicerrector de esta casa formativa, recordó durante una homilía al iniciar octubre, mes de las misiones y del Rosario, que Jesús envió a sus discípulos “de dos en dos” para anunciar el Reino. Subrayó que la misión no consiste en imponerse ni en lucirse, sino en compartir desde la sencillez, la compañía y el cuidado.
“Nadie es dueño de la misión”, afirmó el vicerrector, al destacar que todo bautizado puede visitar, escuchar, consolar, ayudar a la reconciliación y acompañar a las familias. En ese espíritu, el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa continúa formando corazones sacerdotales capaces de salir al encuentro del pueblo hondureño, para anunciar con cercanía que Cristo vive, ama y salva.