En esta día número dos del Congreso Arquidiocesano de la Familia, se pudo hablar de cómo la vocación puede verse desde el punto de vista social. Esto lo profundizó el licenciado en sociología Daniel Brenes, quien se enfocó en poder entender la vocación familiar desde el punto de vista antropológico.
“El llamado familiar es una responsabilidad de amor”, destacó e hizo énfasis en que la familia debe de quedar siempre formada para poder desarrollarse en la vida.
“La casa es la primera escuela”, señaló y además agregó que e deber de los padres fortalecer la relaciones sociales.

En un segundo momento, se compartió el testimonio del matrimonio de Laura y Carlos Varela quienes expresaron que su matrimonio, a pesar de los altos y bajos, había sido bendecido desde su noviazgo, el cual consagraron a la Virgen María. Además, contaron que, en una Jornada Mundial de la Juventud, pudieron comprometerse y tener la bendición del Papa Francisco.

Por último, Oswaldo López, predicador católico, llegó para dar la parte espiritual a esta jornada, con un mensaje que centró en lo orgulloso que se siente de su madre que, a pesar de ser una mujer que lo crió ella sola, le pudo dar todo lo que es él en la actualidad. Además, contó como él mismo la educó para que ahora ella sea una profesional de la psicología.
La jornada estuvo siendo animada por el matrimonio y familia de Daniela Girón y Marco Moncada, quienes con dinamismo lograron integrar a la familias que disfrutaron de esta noche de bendición.