La defensa de la vida humana es una misión para todos los cristianos, para la Iglesia, ser próvida no se reduce a una postura ideológica, sino que representa un compromiso activo con la dignidad humana, especialmente con quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
Vida
El Padre Marcelo Navarrete, sacerdote salesiano de la parroquia María Auxiliadora, explicó, que la Iglesia invita a todos los fieles a asumir un rol activo en la protección de la vida. “Por lo tanto, la Iglesia nos llama a ser guardianes de la vida, no sus dueños, no los manipuladores, sino aquellos que anunciamos la vida, la cuidamos y la protegemos, especialmente aquellas vidas más vulnerables, como el no nacido, el enfermo, el anciano y el pobre”, afirmó. Por su parte, el presbítero Bryan Arriola, vicario de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, destacó que el cuidado de la vida está presente en la Sagrada Escritura. “En todo el Antiguo y el Nuevo Testamento vemos que una constante es la preocupación de Dios por el más débil, por el huérfano, la viuda, el desamparado, el forastero, más que preocupaciones culticas, lo que Dios quiere es que cuidemos, protejamos y apoyemos la vida, especialmente la del más necesitado”, señaló. Desde la sociedad civil, diversos movimientos promueven acciones concretas en favor de la vida.
Respeto
Patricia Banegas, directora del movimiento 40 Días por la Vida, explicó que su labor se centra en acompañar a mujeres que enfrentan situaciones difíciles. “Algunas jóvenes que están en situaciones vulnerables se nos acercan durante nuestras campañas, ahí las acompañamos, oramos por ellas y promovemos el respeto por los niños por nacer”, explicó. La defensa de la vida humana es la expresión viva de la misión evangelizadora de la Iglesia, que invita a todos los bautizados a ser guardianes de la vida.
“Ser provida es rechazar todo aquello que sea contrario al don de la vida, como el aborto, la eutanasia y todo aquello que sea cultura de muerte” Padre Marcelo Navarrete, sacerdote salesiano de la parroquia María Auxiliadora
Tres datos importantes
1. Don sagrado
La Iglesia enseña que la vida humana proviene de Dios y debe ser respetada y protegida desde el momento de la concepción hasta su muerte natural, principio reafirmado en la encíclica Evangelium Vitae.
2. Misión cristiana
Los creyentes están llamados a ser “guardianes de la vida”, promoviendo su cuidado especialmente en quienes viven situaciones de vulnerabilidad como los no nacidos, los enfermos, los ancianos y los pobres.
3. Acompañamiento
Movimientos como 40 Días por la Vida promueven acciones concretas de oración, apoyo y acompañamiento a mujeres en situaciones difíciles y a personas necesitadas de cuidado y cercanía.
La encíclica Evangelium Vitae, publicada en 1995 por San Juan Pablo II, reafirma el valor inviolable de la vida humana y llama a construir una “cultura de la vida” frente a las amenazas contra la dignidad de la persona.