Cuando se habla de la limosna, se trata de dar lo que hace falta no lo que sobra, es por ello por lo que el factor económico es lo que más duele a las personas al momento de compartir con los demás.
En el año dedicado a los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, este santo nos invita a compartir lo que tenemos o como lo menciona en la Oración por la Paz: “Porque dando es como recibimos”. Las personas se desprenden de lo material durante tiempos litúrgicos penitenciales para cumplir con las practicas sugeridas sin embargo dar las cosas desde el corazón es configurarse con el mandamiento del amor.
Por su parte, el sacerdote franciscano Fray Trino Espinal menciona el siguiente: “El zapato que se pudre bajo tu cama se lo estás robando a los que no tienen zapatos. Es decir, el sentido de compartir de la solidaridad te lleva a dar de lo que yo tengo, dar sin pedir nada a cambio”, ejemplo en el que hace referencia al desprendimiento de las cosas acumuladas.
La caridad también se debe practicar a nivel familiar y Fray Trino destaca y nos explica: “cuando estás con tu esposa y te sacrificas y haces algo para ella, pues no le vas a pedir nada a cambio, porque es de aquí para allá”, de esta forma explica que la limosna y la caridad es dar para amar. Por su parte el Padre Juan Ángel López, recomienda enseñar a los hijos a poder desprenderse desde pequeños para que entiendan más el mandamiento del amor.
Fray Trino Espinal – Párroco Inmaculada Concepción
“Porque yo tengo que compartir, es decir, comparto de lo que Dios me dio primero”
P. Juan Ángel López - Párroco Sagrado Corazón
“La caridad, hay que aprender a desprenderse y los niños pueden entenderlo muchísimo más”
CONSEJOS
1. Instruir
Poder aconsejar y acompañar a los que as sufren, son también actos que ayudan a las obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia.
2. Confrontar
Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, entre otras actividades.
3. Consolar
Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios.