El mensaje del Papa León XIV en la 112 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, nos hace un llamado a poner nuestra atención y corazón sobre las niñas y niños migrantes, especialmente.
Acompañamiento
El Padre Juan Aguiar, responsable arquidiocesano, expresó que, como Pastoral de Movilidad Humana, trabajan todo el año, pero con más intensidad en el mes de septiembre, en la Semana del Migrante, que tiene como finalidad hacer que se tome conciencia acerca de la situación actual de la migración, primero nacional, pero también mundial. “Ante la difícil situación que enfrentan nuestros hermanos tepesianos al cancelarse definitivamente el Estatus de Protección Temporal (TPS) como Iglesia, pero también como nación, debemos prepararnos porque van a venir más migrantes y hay que acompañarlos en su dolor, decirles que no están solos; que somos instrumentos de Dios para acompañarlos.
Clamor
En este momento, animamos a las autoridades nacionales, al sector privado, los organismos internacionales, organizaciones de sociedad civil y a la población en general a unir voluntades y esfuerzos para acoger, proteger, integrar y promover, como nos decía el Papa Francisco, a las personas y familias migrantes retornadas, basados en enfoque de derechos, de acción sin daño y sobre todo movidos por la gracia del amor del Dios de la vida, la justicia y la paz.” El contexto mundial actual está marcado por guerras, violencias, injusticias y desigualdad social, lo que evidencia la ausencia de amor y la urgencia del mandato de amar al prójimo como a nosotros mismos.
En este escenario, las personas migrantes son la encarnación de un Jesús que nos dice: “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber.” Todas estas acciones buscan hacer conciencia del compromiso cristiano con la dignidad de las personas migrantes.