Un viejo adagio popular nos recuerda que, “Todos los caminos conducen a Roma”. Esta frase evoca las antiguas calzadas del Imperio Romano, pero para la Iglesia adquiere un sentido apostólico: peregrinar a la Ciudad Eterna es venerar las tumbas de San Pedro y San Pablo, testigos de la fe, y encontrarse con el Sucesor de Pedro. Bajo esa misma lógica espiritual, los obispos de Honduras realizarán del 5 al 9 de octubre su Visita Ad Limina. El encuentro los llevará a las Basílicas Mayores de Roma, a diversos dicasterios de la Curia y, especialmente, a reunirse con el Papa León XIV. La última visita del episcopado hondureño tuvo lugar en 2017, durante el pontificado del Papa Francisco, por lo que han transcurrido nueve años desde entonces. De los actuales miembros de la Conferencia Episcopal, solamente tres participaron también en la visita de 2017: Monseñor José Bonello, Monseñor Héctor David García y Monseñor Michael Lenihan. Para el resto será la primera experiencia de este encuentro con el Sucesor de Pedro.
Choluteca
La delegación estará integrada por los obispos y arzobispos que actualmente conforman la Conferencia Episcopal. Sin embargo, la peregrinación tendrá un matiz doloroso. Monseñor Teodoro Gómez Rivera, obispo de Choluteca y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, falleció el 28 de septiembre en Madrid mientras se encontraba en tránsito hacia Roma. Tenía 63 años. Las autoridades españolas iniciaron los procedimientos correspondientes. Gómez, nombrado obispo de Choluteca en 2023, fue el primer hondureño en ocupar esa sede. Su nombre estaba en la programación inicial; ahora su memoria acompaña este peregrinar.: monseñor Teodoro Gómez, obispo de Choluteca y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, falleció el 28 de septiembre en Madrid, cuando viajaba hacia Roma para participar en esta cita eclesial. Su ausencia marcará profundamente una visita que él esperaba con ilusión.
Sentido
La importancia de la visita va mucho más allá de un acto protocolario. La Escritura ofrece un antecedente significativo: san Pablo cuenta que subió a Jerusalén para visitar a Cefas —Pedro— y que volvió después para exponer el Evangelio que predicaba (Gál 1,18; 2,1-2). La Iglesia reconoce en esos pasajes una referencia para comprender el sentido de acudir a Pedro: compartir la misión y fortalecer la comunión apostólica.
Durante estos días, los obispos presentarán la realidad pastoral de sus diócesis y sostendrán reuniones con organismos que acompañan la misión de la Iglesia en ámbitos como la evangelización, la educación, la doctrina de la fe, la vida consagrada, la comunicación y la protección de menores. La visita permite dialogar sobre asuntos pastorales comunes y compartir los dones y experiencias de las Iglesias particulares con la Iglesia universal.
León XIV
La audiencia con el Papa León XIV será un momento culminante. Allí los pastores hondureños compartirán desafíos, esperanzas y preocupaciones de la Iglesia que peregrina en Honduras. Jesús encomendó a Pedro: «Confirma a tus hermanos» (Lc 22,32). A la luz de esa misión, el encuentro con el Sucesor de Pedro fortalece la comunión y sostiene a los obispos en su servicio apostólico. La Visita Ad Limina no es solo un viaje administrativo: es una expresión de comunión entre los obispos y la Sede de Pedro. Como enseña Pastores gregis, no consiste únicamente en intercambiar información; también afirma y consolida la colegialidad episcopal, la comunión de los obispos entre sí y con el Papa. La imagen de la vid y los sarmientos expresa que la vida de la Iglesia procede de Cristo: «sin mí no pueden hacer nada» (Jn 15,5).