Siguatepeque, Comayagua, 27 de agosto de 2026. En el segundo día del encuentro de la Comisión de Medios Católicos de Honduras, los participantes vivieron una jornada de formación y reflexión sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA), iluminados por las orientaciones contenidas en la encíclica Magnifica Humanitas.
La dinámica se desarrolló mediante un trabajo grupal en el que los asistentes analizaron los capítulos III, IV y V del documento, compartiendo posteriormente sus principales conclusiones sobre los desafíos y oportunidades que presenta esta tecnología para la humanidad.
El primer grupo destacó que la Inteligencia Artificial debe estar al servicio de la persona, contribuyendo a su desarrollo integral y evitando cualquier forma de deshumanización. Asimismo, señalaron que esta herramienta no puede convertirse en el único recurso para la toma de decisiones o la generación de contenidos.

Por su parte, el segundo grupo resaltó que el capítulo IV invita a romper las nuevas formas de esclavitud presentes en la sociedad actual. En ese sentido, insistieron en la importancia de evitar que la persona humana sea reducida a un simple dato o número dentro de los sistemas tecnológicos.
Mientras tanto, el tercer grupo enfatizó que la IA nunca debe ser utilizada para perjudicar a la humanidad, especialmente en ámbitos relacionados con los conflictos armados y la guerra, donde el respeto por la dignidad humana debe prevalecer en todo momento.
Durante el diálogo también se subrayó que los medios católicos tienen la responsabilidad de formar a sus audiencias en el uso ético de la Inteligencia Artificial, promoviendo una cultura digital que fortalezca la dignidad humana y contribuya al bien común.

Al finalizar la actividad, monseñor Héctor David García, delegado de la Conferencia Episcopal de Honduras (CEH), expresó su satisfacción por la profundidad de las reflexiones compartidas. Además, animó a los comunicadores a transmitir este mensaje en sus diferentes plataformas para ayudar a comprender que la Inteligencia Artificial no debe ser vista con temor ni rechazada de manera automática.
“Estamos llamados a conocerla, discernirla y utilizarla correctamente para el bien común, siempre poniendo a la persona humana en el centro”, señaló el prelado.
La jornada concluyó con el compromiso de los participantes de continuar promoviendo una comunicación evangelizadora que aproveche las nuevas tecnologías con responsabilidad, ética y sentido humano.