Sacerdotes del clero nacional reciben esta semana la formación intensiva anual con el tema la segunda llamada, centrado en la fraternidad sacerdotal. El Padre Fidel Oñoro, de la congregación de Jesús y María, es el encargado de impartir la formación y relacionó el tema con el segundo llamado que hizo Dios a los apóstoles. “A uno mismo lo sigue llamando muchas veces porque la vocación es una relación intensa con Dios, que parte de una primera voz, es la primera llamada.
Pero Dios nos sigue hablando todos los días, pero como muestran los Evangelios, el Señor hay momentos muy fuertes en los que vuelve a llamar. Por ejemplo, los apóstoles que lo abandonaron los llamó por segunda vez a los mismos, no a otros. Pedro que lo negó, el Señor lo vuelve a llamar y le dice: Apacienta a mis hermanos, sígueme. Esa experiencia la estamos aplicando a nuestra propia vida sacerdotal, porque todos los que estamos aquí llevamos algunos meses, otros años, otras décadas”.
Llamado
Profundizar el llamado auténtico es la misión del encuentro del clero nacional. El Padre Rigoberto Velázquez, párroco de la parroquia Cristo Rey, manifestó que el segundo llamado al servicio de Dios es el que estremece a la persona para asumir el compromiso de la evangelización. “Es una experiencia muy bella porque está de todo desde el punto de vista bíblico para profundizar especialmente los llamados, así como.
Abraham como a Moisés, que es los dos personajes bíblicos que estamos viendo hasta el momento, pero sobre todo para experimentar o profundizar nosotros que el llamado auténtico verdadero es justamente el segundo llamado”.
Temática
La semana teológica abordó tres pilares fundamentales: número uno, académico, que les permitirá conocer más la Biblia y la teología; número 2, el interior. Porque hay un crecimiento interno de la relación con Dios y 3 la fraternidad, porque los sacerdotes no caminan solos, son una familia.
El Padre Cecilio Rivera, párroco de la comunidad San Francisco de Asís de Reitoca afirma que “la vocación siempre pasa por tres momentos, está el llamado, está la prueba y está la oración, ver cómo Dios me llamó a mí, en qué momento, como decía el predicador, el Padre Fidel Oñoro, por dónde andaba, ¿Cuál era el contexto de mi vocación? eso es bien interesante ver la historia personal de cada uno y como Dios lo ha llamado. Para mí eso ha sido lo importante.