Desde 1928, la Congregación del Santísimo Redentor se estableció en Honduras con un propósito, compartir la Buena Nueva de Jesucristo y anunciar la abundante redención. Esta misión nació el 9 de noviembre de 1732 en Scala, Italia, fundada por San Alfonso María de Ligorio junto a una pequeña comunidad de sacerdotes y un hermano.
Evangelización
La Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, ha sido un faro de la misión redentorista en Honduras desde sus inicios. Los primeros sacerdotes que llegaron al país fueron misioneros españoles, hasta que en 1977 iniciaron a la promoción vocacional en ese año.
El Padre Carlos Domínguez, párroco de Nuestra Señora de los Dolores, como misionero redentorista expresó que la tarea que los caracteriza es sanear los ambientes a través de la confesión, predicando la Buena Nueva y destacó que todo redentorista es apóstol de la esperanza alegre.
Por su parte el Padre Bryan Arriola, vicario de la misma parroquia, subrayó que durante mucho tiempo, los redentoristas han regado la semilla del Evangelio en tierras hondureñas a través de las santas misiones, la fe de tantos pueblos ha sido animada a través del trabajo de tantos redentoristas durante décadas que también han hecho de sus parroquias centros misioneros.
Unión
A su vez, la misionera del Sagrado Corazón de Jesús, María Magdalena, resaltó el valor del trabajo que realizan los redentoristas y la riqueza del intercambio entre quienes sirven en distintos países, “Sabemos que hay misioneros en cada país, pero el hecho de compartir la fe entre la misma Iglesia, eso nos enriquece cada día más. Y compartir las nuevas culturas nos hace cada día más hermanos”.