Como parte del mensaje del Santo Padre León XIV para la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, se destaca que este espacio es una oportunidad para redescubrir que la Iglesia está llamada a ser madre de todos y que en cualquier edad es posible descubrirse siempre como hijos e hijas de Dios “Que esta Jornada sea, por lo tanto, un estímulo para todos, en particular para los más jóvenes, y así retomar la bella costumbre de visitar a los propios abuelos, los mayores de la familia y también a aquellos que no reciben ninguna visita”.
Sin duda que los abuelos se han caracterizado por ser los transmisores de valores, ellos educan desde la experiencia, enseñando con paciencia, ternura y el ejemplo de una vida recta.
Ejemplo
En este contexto, el Padre Juan Carlos Martínez, asesor arquidiocesano de la Pastoral Familiar en Tegucigalpa resaltó que los abuelos tienen un cúmulo de virtudes, de sabiduría, y de experiencias vividas “En medio de dificultades, de pruebas, de necesidades han sabido mantenerse en el caminar de Dios, han sabido enfrentar las etapas de la vida, y muchos de ellos disfrutar la vejez, llenarse de alegría con sus hijos, con sus nietos y con sus parientes”.
De igual manera, el Presbítero Martínez detalló, como los abuelos se convierten muchas veces en el seno de la familia, en directores espirituales “muchos de nosotros hemos aprendido las oraciones del cristiano porque un abuelo nos dijo: hay que orar, hay que rezar. Y muchas veces, cuando los papás tienen que salir a trabajar, a buscar el sustento de la familia, los abuelos son los que cuidan de los niños. Por eso decimos que son los abuelos quienes transmiten los primeros valores, las primeras virtudes”.
Acompañamiento
Por su parte, el asesor familiar, Roger Martínez considera que la festividad de los abuelos de Jesús es propicia para reconocer como ellos han sido figuras clave a lo largo de la historia del cristianismo “Recordemos como algunas imágenes nos han mostrado a Santa Ana enseñándole a leer a la Virgen, enseñándole las oraciones, en otras, apreciamos la vigilancia de Joaquín sobre la casa de la Virgen, esa fe que seguramente le habrá transmitido San Joaquín a la Santísima Virgen, que fue la que seguramente hizo que María pudiera responder ese sí a la solicitud que Dios le pedía a través del Ángel Gabriel, y que la convirtió en la Madre del Salvador”.
Inspiración
Los abuelos se han encargado de transmitir la fe a las nuevas generaciones, siendo los primeros catequistas en el hogar e incluso, promueven a los nietos para buscar que desarrollen sus vocaciones.
Testimonio de ello, es Sor Alma Carolina Carrillo, de las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia, ella recuerda que sus abuelos fueron personas de mucha fe y que su ejemplo sirvió de inspiración para su vocación.
Similar experiencia vivió el seminarista Lester Fonseca, quien compartió como en este mundo que muchas veces se aparta del amor de Dios los abuelos mantienen viva la memoria de la Iglesia a través de la familia, y en su caso, sus abuelos le han ayudado a amar más al Señor.