La medalla de san Benito es uno de los signos religiosos más conocidos entre los católicos, pero su uso exige una comprensión adecuada para no caer en prácticas supersticiosas. El Padre Gerardo de María, miembro de los Siervos Reparadores Eucarísticos de la Diócesis de Comayagua, explica que la medalla es un sacramental que nos conduce a adquirir gracia, protección y fe.
Signo
En la medida en que seamos conscientes de los signos de la medalla, pues nos abre a la acción del Espíritu Santo, misma que nos viene por la Palabra de Jesús y su Evangelio. El Padre Gerardo menciona que San Benito, fundador de la orden benedictina, en su juventud encuentra en Roma inmoralidad en todas partes, pero el recibió el llamado del Señor pata alejarse del mundo para que, desde el silencio, la meditación y la taciturnidad pueda encontrar la riqueza del Evangelio, es decir, se deja guiar espiritualmente para vencer las distracciones del mundo.
Por su parte la hermana Ady Bejarano, quien forma parte de las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia, una de sus labores diarias es atender la venta de objetos religiosos de la Basílica de Suyapa y quien encuentra mucha devoción a la Medalla de San Benito porque las personas la buscan a diario para obtener su protección, menciona que hay que usarlo como sacramental y dejar de pensar que es un amuleto que protege.
Todos los guías de la fe coinciden que, si no existe en el ser humano una vida de oración y comunicación con Dios, de nada sirve obtener estos sacramentales ya que conllevan un compromiso real con Dios.
Una de las principales frases de San Benito es “Ora et Labora” que quiere decir “Oración y trabajo” pero en la medalla encontramos la inscripción “Vade retro Satana” que en su traducción es “Retrocede Satanás”, y a esto llama a todos los fieles, hacer que el mal retroceda y a vivir en coherencia con la verdadera vida en el Evangelio de Jesucristo.