Con la alegría propia de quien ha descubierto un propósito para su vida, el seminarista Hosman Rodrigo Basilá Pérez comparte su experiencia vocacional y anima a los jóvenes a abrir el corazón a Dios. En el marco del Mes de la Juventud, su testimonio se convierte en una invitación a dejarse encontrar por Cristo y caminar con generosidad hacia la santidad.
Entrega
Para Hosman, entregar la juventud al Señor ha sido una de las decisiones más importantes de su vida. Desde temprana edad experimentó la cercanía de Dios y encontró en la Iglesia un espacio donde crecer humana y espiritualmente. “Dios va marcando nuestra vida desde la niñez y la juventud. Para mí ha sido lo más especial entregarle mi juventud a Dios y no desperdiciarla en el mundo”, expresa con convicción. Su historia está marcada por una profunda experiencia de fe que poco a poco fue moldeando su corazón.
Mientras muchos jóvenes atraviesan dificultades o buscan sentido en distintos caminos, él reconoce que el Señor ha guiado cada etapa de su existencia, permitiéndole descubrir que la verdadera felicidad se encuentra en el servicio. “Ha sido una juventud muy entregada al Señor, sirviéndole con el deseo de caminar hacia la santidad. Jesús nos llama a ser santos y hay muchos ejemplos de santos que motivan a seguir adelante”, comenta.
Ese llamado lo condujo hasta el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, donde actualmente se prepara para el sacerdocio. Aunque reconoce que no ha sido un camino sencillo, asegura que la gracia de Dios y la vida de oración le han permitido mantenerse firme.
Formación
“Estar en el seminario es una oportunidad que Dios me ha regalado. El mundo ofrece muchas cosas atractivas y fáciles, pero hay algo fundamental para permanecer en este camino: la oración”, afirma. Hosman recuerda que desde joven tenía claro que, si algún día dejaba su hogar, sería para ponerse al servicio de la Iglesia.
Hoy contempla con gratitud cómo aquel deseo inicial se ha transformado en una respuesta concreta al llamado del Señor. Su mensaje a la juventud es claro y esperanzador. Invita a los jóvenes a no permanecer esclavos del pecado ni indiferentes ante la voz de Dios, sino a levantarse y vivir una auténtica experiencia de encuentro con Cristo.Con su testimonio, Hosman recuerda que Dios continúa llamando hoy a muchos jóvenes. La pregunta es si estarán dispuestos a escuchar su voz y responder con generosidad.
Conozca a Hosman Basilá Pérez
Hosman Rodrigo Basilá Pérez tiene 25 años y es originario de la aldea El Pinabete, municipio de Azacualpa, Santa Bárbara, perteneciente a la Diócesis de Santa Rosa de Copán. Proviene de una familia profundamente católica y es el segundo de cuatro hermanos. Actualmente cursa el Año Propedéutico en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, donde continúa discerniendo y fortaleciendo su vocación sacerdotal.