La Diócesis de Choluteca confirmó el fallecimiento del padre Alejandro López Tuero, recordado por su incansable labor pastoral y por promover proyectos sociales que transformaron la vida de miles de familias del sur de Honduras.
Legado
Nacido el 22 de octubre de 1935 en Marianao, La Habana, Cuba, fueron sus padres Santiago López y Argentina Tuero Muñoz, el 16 de mayo de 1970 fue ordenado Sacerdote en la Catedral de Choluteca, por Monseñor Marcelo Gerín. El 15 de enero de 1971 fue nombrado responsable de la Parroquia de San José Obrero, en medio de barrios marginales de la ciudad de Choluteca. Allí se dedicó de lleno a reconstruir tanto las instalaciones físicas como la comunidad cristiana.
Con una visión centrada en la dignidad humana y el trabajo, promovió la creación de la Asociación San José Obrero, institución que, con más de 50 años de historia, desarrolló ocho proyectos dedicados a la vivienda, la atención médica, la industria, el turismo, los servicios funerarios, el comercio y la producción, generando cientos de empleos para la población.
El Padre Alejandro será recordado no solo por su ministerio sacerdotal, sino también por su liderazgo al frente de la Asociación San José Obrero, organización que impulsó importantes iniciativas sociales, de salud, vivienda, educación y generación de empleo, beneficiando a miles de familias del sur del país.
Despedida
A pesar de su avanzada edad el padre Alejandro permanecía activo participando en las celebraciones eucarísticas. Tras su fallecimiento a los 90 años, la Iglesia hondureña pierde a un sacerdote cuya vida estuvo marcada por la fe, la solidaridad y el compromiso con los más necesitados. Su legado permanecerá vivo en las obras sociales que impulsó y en las generaciones de familias que encontraron en él un pastor cercano y un promotor del desarrollo humano.