El tema de los abusos ya sea sexuales, físicos y psicológicos, muchas veces comienza en el ámbito familiar. Por eso, es una realidad que debe ser enfrentada con responsabilidad, sensibilidad y decisión. En muchos casos, estas situaciones se han desarrollado como una especie de “cáncer silencioso” dentro de la vida familiar e institucional, afectando profundamente a niños, jóvenes y personas vulnerables.
Gracia de Villeda, quien ha apoyado desde un inicio esta propuesta eclesial, comentó que la Cultura del Cuidado busca asegurar que, en todos los ambientes eclesiales, ya sea en la catequesis, las jornadas de formación, las pastorales o cualquier actividad comunitaria, exista una relación sana, respetuosa y prudente entre los adultos, los niños, los jóvenes y las personas mayores. Esta cultura es también una manifestación del pastoreo de la Iglesia, inspirada en Jesús, el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas.
Responsabilidad
Desde la Red Coiproden insisten en que la protección de los más vulnerables no puede recaer en una sola persona o institución. La violencia ocurre en distintos entornos y responde a múltiples factores, por lo que requiere corresponsabilidad de familias, centros educativos, comunidades, instituciones públicas, organizaciones de sociedad civil, medios de comunicación y sociedad en general.
Por ello, no se puede permitir ni tolerar que, dentro de los espacios donde se trabaja o se desarrolla una actividad para la Iglesia, surjan relaciones distorsionadas que afecten la dignidad, la confianza y el trato adecuado entre las personas. La Cultura del Cuidado no se limita únicamente a mantener una distancia sana para prevenir abusos sexuales, aunque este aspecto es fundamental debido a una realidad que tristemente ha existido y sigue existiendo.
El llamado final es a que Honduras pase de una cultura de reacción a una cultura de prevención, cuidado y protección, donde ninguna niña, niño o adolescente enfrente situaciones de violencia en soledad y donde toda la sociedad sepa cómo actuar para protegerle.