En su más reciente emisión, el programa Razones de Fe, transmitido por Radio Católica La Voz de Suyapa 910 AM y disponible también en Spotify, dedicó un espacio especial a reflexionar sobre el verdadero sentido de la Cuaresma. Bajo el título “Cuaresma, tiempo para nuestra conversión”, los locutores invitaron a los fieles a vivir estos 40 días como una oportunidad concreta de encuentro con Dios.
Desde el inicio, se recordó que la Cuaresma no es una simple tradición repetida cada año, sino un camino espiritual que nos prepara para la Pascua. Lejos de ser un tiempo triste o anticuado, es —como afirmaron en el programa— la respuesta más profunda a la necesidad de sentido que experimenta el hombre actual.
Del polvo a la vida nueva
Uno de los momentos centrales fue la explicación del Miércoles de Ceniza. Ese gesto milenario de recibir una cruz de ceniza en la frente no es un rito vacío. Es un sacramental, un signo que nos recuerda nuestra fragilidad: “polvo eres y al polvo volverás”, pero también nuestra llamada a la conversión.
Los conductores explicaron que la Iglesia, como madre y maestra, nos propone este tiempo con una doble dimensión: bautismal y penitencial. Por un lado, nos recuerda nuestro bautismo; por otro, nos mueve al arrepentimiento sincero. No se trata de un castigo, sino de un ejercicio de libertad interior para fortalecer la voluntad y volver el corazón a Dios.
Ayuno, oración y limosna: más que prácticas externas
A la luz de la Palabra de Dios, el programa profundizó en los pilares cuaresmales: ayuno, oración y limosna. Recordaron textos como el del profeta Joel: “Rasguen su corazón y no sus vestidos”, subrayando que la conversión no puede quedarse en apariencias.
El verdadero ayuno —se explicó citando al profeta Isaías— no consiste solo en privarse de alimentos, sino en compartir con el necesitado y romper las cadenas de la injusticia. Si el sacrificio no nos lleva a amar más al prójimo, se convierte en un simple acto externo.
Asimismo, se hizo énfasis en la discreción. Jesús enseña que nuestras obras deben hacerse sin buscar aplausos. La auténtica piedad busca agradar a Dios, no a los hombres.
Un llamado urgente a la reconciliación
Otro punto importante fue la invitación a aprovechar este “tiempo favorable”, como lo llama san Pablo. La Cuaresma es una oportunidad para acercarse al sacramento de la reconciliación, volver a la casa del Padre y experimentar su misericordia.
En un mundo lleno de ruido, distracciones y divisiones, los locutores señalaron que el ayuno puede convertirse también en renuncia a lo superficial; la limosna, en justicia concreta; y la oración, en un puente que nos rescata de la soledad.
Un camino hacia la Pascua
La conclusión fue clara: no puede haber resurrección sin cruz. La alegría de la Pascua se comprende mejor cuando se ha recorrido el desierto de la Cuaresma.
“Si recibimos la ceniza, pero no perdonamos de corazón, el rito se queda en polvo”, señalaron. La mayor razón de fe —recordaron— es el testimonio.
Así, Razones de Fe anima a todos los fieles a vivir este tiempo no como una carga, sino como una oportunidad de renovación interior. Que estos 40 días sean un verdadero camino de regreso al corazón de Dios y una preparación auténtica para celebrar la victoria de Cristo resucitado.
Les dejamos el link al capítulo en Spotify