La confesión es volver a Dios con un corazón sincero y arrepentido, la invitación central de este sacramento es abandonarse confiadamente a la misericordia divina, es encontrase con Cristo que sana, que fortalece y devuelve la paz al alma.
Sentido
El Padre Lucio Amaya, de la virtud, Lempira, destaca que el Sacramento de la Reconciliación tiene una base bíblica bien clara, citando el pasaje del Evangelio según San Juan cuando Jesús confiere a sus discípulos la potestad de perdonar los pecados. Hoy el Señor da la facultad a los ministros consagrados Sacerdotes, Obispos, para que puedan dar la absolución de los pecados a los fieles “Si no hay purificación, no se puede entrar en el Reino de los cielos”, afirmó, que la reconciliación debe ir acompañada de un verdadero propósito de cambio.
Asimismo, el Presbítero indicó que una buena confesión implica examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de enmienda, confesión sincera y cumplimiento de la penitencia. De igual forma aclaró que, si un pecado se olvida involuntariamente, la confesión sigue siendo válida, pero no así cuando se oculta intencionalmente.
Gracia
Por su parte, la feligrés Lidia Medina manifestó que la motivación de ella para confesarse es sentirme en paz con Dios y consigo misma, el sacramento significa volver a la gracia de Dios y experimentar que “no es un juicio, sino un abrazo de amor que transforma”.
La confesión es la salud del alma, un espacio donde se experimenta la misericordia divina, recordando que Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se arrepienta y se salve, la Iglesia nos invita a vivir este sacramento como camino de conversión para celebrar con un corazón renovado la Pascua de la Resurrección.
Guía para una buena confesión
1 Reconciliación
Es uno de los aspectos más singulares y bellos de la Iglesia, Dios de amor y misericordia, estableció este Sacramento, para que como pecadores tengamos la posibilidad de obtener el perdón de los pecados y reconciliarnos con Dios y la Iglesia.
2 Pecado
El pecado es la elección deliberada de algo opuesto a la ley de amor de Dios en los propios pensamientos, palabras u obras, Dios nos ama y desea nuestra santidad. Quiere entregarse a nosotros, pero nosotros le decimos "no" con nuestros pecados.
3 Examen de conciencia
El examen de conciencia consiste en reflexionar sobre aquellas acciones, pensamientos o palabras, que nos hayan podido alejar de Dios, ofender a los demás o dañarnos interiormente, es el momento de ser sinceros con uno mismo y con Dios.
4 Propósito de enmienda
La contrición es arrepentirse de los pecados es sentir tristeza o pesar de haber ofendido a Dios que es tan bueno y misericordioso, es sentir un dolor del alma y un rechazo de nuestros pecados, que incluye la resolución de no volver a pecar.
5 Confesión de los pecados
Una buena confesión es decir los pecados al sacerdote de forma clara, concreta, concisa y completa, la confesión es un sacramento, cuya celebración incluye ciertos gestos y palabras de parte del penitente y del sacerdote.
6 Penitencia
Consiste en el cumplir de ciertos actos de penitencia, que el confesor indica al penitente para reparar el daño causado por el pecado. Es una ocasión para dar gracias a Dios por el perdón recibido, y renovar el propósito de no volver a pecar.
“Este Sacramento de la Reconciliación es tan hermoso es donde el peninte reconoce sus culpas y experimenta la misericordia de Dios”.
Padre Lucio Amaya
La Virtud, Lempira