En un contexto marcado por profundos cambios culturales, dificultades económicas, violencia y migración, los Obispos de Honduras reunidos en Asamblea Plenaria, han dirigido un mensaje al pueblo, destacando el papel esencial de la familia como cimiento de la sociedad y de la vida eclesial. En su reflexión, subrayan que la familia continúa siendo la primera escuela de amor, fe y convivencia, además de un espacio donde se construye el bien común.
Reacciones
Desde la pastoral familiar, Carla Leonor Ortiz Rivera reafirma esta visión al señalar que “la Iglesia ratifica el plan creado por Dios, en el cual el hombre y la mujer ocupan su lugar de complementariedad, fecundidad y dignidad, teniendo al hogar como célula básica y patrimonio de la humanidad”.
El mensaje reconoce las múltiples dificultades que enfrentan las familias hondureñas, entre ellas la pobreza, la falta de oportunidades laborales y la migración forzada. A esto se suma la violencia que golpea al país, afectando directamente a los hogares con miedo, dolor y pérdidas irreparables. “Vivimos crisis que vulneran a la familia y muchas veces la obligan a dispersarse, generando migración, desempleo y afectaciones en los jóvenes”, agregó Ortiz Rivera.
Los obispos expresan también preocupación por la violencia contra la mujer, recordando que toda agresión es una grave ofensa a su dignidad. Asimismo, advierten sobre otros desafíos como las rupturas familiares, el abandono de responsabilidades parentales, las adicciones y la soledad de los ancianos. No obstante, destacan signos de esperanza.
Familia
Desde la enseñanza de la Iglesia, recuerdan que el matrimonio es la base de la familia, entendido como la unión entre un hombre y una mujer, bendecida por Dios. Serrato añadió que “si apoyamos a la familia, también salvamos la sociedad”, destacando que este núcleo atraviesa todas las realidades humanas y sociales.
A nivel pastoral, se insiste en que estos esfuerzos deben concretarse en acciones. “No podemos quedarnos en el romanticismo; hay que aterrizar el mensaje mediante formación, escucha y acompañamiento a las familias”, explicó Ortiz Rivera.
Finalmente, exhortan a las autoridades a promover políticas públicas que protejan a las familias, especialmente a las más vulnerables, y animan a la Iglesia a continuar acompañando a los hogares. En el marco de la Santa Misión 2026, llaman a las familias a ser protagonistas de la evangelización.