La Escuela Nazaret conmemoró 30 años de servicio con una solemne Misa de acción de gracias celebrada en la parroquia Santa Gertrudis de Juticalpa, Olancho, en un ambiente de alegría, fe y agradecimiento por las tres décadas de labor educativa y social.
La Santa Eucaristía fue presidida por Monseñor José Bonello, y concelebrada por el padre Raimundo Osorto, de la parroquia Santa Gertrudis, junto sacerdote de Texas de origen francés Kevin Badeaux.
Esperanza
Durante la homilía, el Obispo Bonello destacó que el aniversario representa mucho más que el paso del tiempo, al señalar que la Escuela Nazaret ha sido un verdadero espacio de amor, formación y esperanza para cientos de niños y jóvenes.
Agradecimiento
A la celebración asistieron docentes, personal administrativo, familiares, amigos y miembros de la comunidad, quienes agradecieron el trabajo realizado por la institución en beneficio de las personas con discapacidad del departamento de Olancho.
La directora de la Escuela Nazaret, Gloria Cubas, expresó su agradecimiento a Dios por permitirles cumplir 30 años al servicio de la comunidad, destacando que a lo largo de estos años la institución ha contribuido a la formación de numerosos niños y jóvenes que hoy se desarrollan con orgullo dentro de la sociedad.
Trayectoria
La Escuela Nazaret inició sus labores el 8 de julio de 1986 gracias al esfuerzo de sus fundadores y colaboradores, especialmente del sacerdote norteamericano Ricardo Donahue. En sus inicios atendía a ocho alumnos en las instalaciones del Obispado; actualmente cuenta con un local propio y continúa siendo un referente en la educación especial de Olancho.
La institución reafirmó su compromiso de seguir trabajando con dedicación, inclusión y amor al servicio de quienes más lo necesitan.
Su Santidad León XIV recuerda que servir y atender a los demás reaviva la verdadera alegría, son los gestos de misericordia y atención a los demás los que mantienen viva la luz del Evangelio en el mundo. Un amor que se da sin poseer, que perdona sin exigir y que socorre sin abandonar, cada persona está llamada a convertirse en prójimo de quienes encuentra en su camino.