En esta Cuaresma 2026, el Papa León XIV, invita a los fieles a vivir este tiempo litúrgico desde una actitud profunda de escucha y ayuno, para alcanzar una verdadera conversión en el corazón. El Padre Efrén Mejía, director de la comunidad salesiana de Petén, Guatemala, explicó que escuchar y ayunar permiten discernir lo esencial en la vida, señaló que escuchar es el primer paso para entrar en comunión con Dios y con los demás, ya que no se trata únicamente de oír palabras, sino de abrir el corazón a la palabra y al clamor de quienes más sufren.
Ayunar
En ese sentido, el ayuno también implica aprender a decir no a aquello que limita la relación con Dios y estanca el crecimiento espiritual, no se trata solo de dejar ciertos alimentos, sino de renunciar a actitudes o hábitos que impiden avanzar en el camino de fe. Por su parte, Nahúm Laínez, feligrés, expresó que actualmente se vive en un mundo lleno de ruido entre celulares, televisión y el ajetreo diario, donde muchas veces se oye, pero no se escucha. “Escuchar es prestar atención con el corazón”, afirmó, recordando que la palabra de Dios guía en medio del desierto de la vida diaria. De esta manera, el llamado del Papa para esta Cuaresma es; escuchar con el corazón y ayunar con sentido, como camino concreto de renovación interior y acercamiento a Dios.
CUARESMA: Tiempo litúrgico de cuarenta días antes de la Pascua, que invita a escuchar la Palabra de Dios y convertirse.
ABSTINENCIA: Reprime el alimento de la carne, mortifica el cuerpo en ayunos, evita acciones y palabras que alejen del amor de Dios.
CONVERSIÓN: Es el cambio interior de corazón hacia Dios mediante arrepentimiento, oración y obras de misericordia, respondiendo al llamado evangélico; “Conviértete y cree en el Evangelio”.
1. Escuchar
No se trata solo de oír palabras, sino de abrir el corazón para discernir lo esencial en la vida y atender también el clamor de quienes más sufren.
2. Ayuno
El ayuno, más allá de privarse de alimentos, ayuda a disciplinar y purificar el deseo.
3. Comunicación
Las palabras hirientes generan división, el ayuno se convierte también en un compromiso de abstenerse de acciones y palabras que lastimen a los demás.
4. Prestar atención
Escuchar implica prestar atención con el corazón y reconocer que la Palabra de Dios es brújula que guía en medio del “desierto” cotidiano.
“Escuchar no es solo oír; es prestar atención con el corazón, y ayunar no es solo dejar alimentos, sino aprender a decir no a todo lo que nos aleja de Dios”.
Padre Efrén Mejía
Salesiano