La alegría de alcanzar una meta se mezcla con la gratitud y la esperanza. Tras años de estudio, oración, acompañamiento y discernimiento vocacional, los seminaristas del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa celebraron la culminación de una nueva etapa en su camino hacia el sacerdocio.
Testimonios
Entre ellos se encuentra Jorge Martínez Alonso, quien concluyó la licenciatura en Teología, una de las etapas más importantes de la formación sacerdotal. Para él, este momento representó mucho más que la obtención de un título académico: significa la cercanía de una nueva misión al servicio de la Iglesia. “Me siento muy alegre de poder culminar este proceso de formación.
Ahora nos disponemos a cerrar este ciclo para continuar trabajando en la tarea de evangelización y en la misión que el Señor nos confía”, expresó. Actualmente, Jorge realiza su experiencia de síntesis pastoral en la parroquia Nuestra Señora de La Candelaria, en Curarén, donde comparte de cerca con la comunidad y continúa preparándose para recibir, si Dios lo permite, el ministerio diaconal.
Los sentimientos que acompañan este logro están marcados por el agradecimiento. Después de ocho años de formación en el seminario, reconoce el papel fundamental de quienes han acompañado su vocación. “Mi gratitud es para el seminario que me acogió durante estos años, para los formadores que han sido verdaderos padres espirituales y para quienes han caminado junto a nosotros en este proceso”, manifestó.
Filosofía
La ceremonia también representó un momento significativo para quienes concluyeron la etapa filosófica. Carlos Humberto García Alegría recibió el grado en Ciencias Religiosas con énfasis en Filosofía, una formación que corresponde a la denominada etapa discipular.
Según explicó, estos años permiten al seminarista profundizar en su relación con Cristo y prepararse para las siguientes fases del itinerario formativo. “Poco a poco nos vamos configurando como discípulos y testigos del amor de Cristo para, posteriormente, formar un corazón cada vez más sacerdotal al servicio del pueblo de Dios”, comentó.
Carlos destacó que la vocación sacerdotal exige una profunda amistad con Jesucristo, pues solo quien lo ama verdaderamente puede comunicarlo con autenticidad a los demás. La graduación reunió a familiares, formadores y miembros de la comunidad eclesial que acompañaron a los jóvenes en este importante acontecimiento.
Para el rector del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, Padre Luis Gabriel Mendoza, la celebración representa el fruto de años de esfuerzo y perseverancia. “Es un momento significativo para el seminario porque celebramos la victoria y el fortalecimiento del camino que ellos han recorrido. Dios va consolidando en la vida de estos jóvenes el deseo de discernir y responder cada vez mejor a su vocación”, señaló.