Lo que comenzó como una modesta iniciativa entre un grupo de niños acólitos en la Parroquia de Huéneja, España. Quienes, a pesar de sus propias dificultades, anhelaban ayudar a sus amigos a estudiar y formarse profesionalmente, es hoy un testimonio vivo del amor al servicio. Ese mismo espíritu misionero se traduce en el Proyecto que Fundó Jesús en Honduras, conocido como Asociación Colaboración y Esfuerzo (ACOES), una iniciativa fundada en la fe y al servicio de los más necesitados por Monseñor Patricio Larrosa, nuevo Obispo de la Diócesis de Danlí.
Desde el año 1992 con la llegada del Padre Patricio en aquel momento, comenzó esta obra de caridad “Para acompañar a muchos niños que no tenían la posibilidad de educarse, el Padre Patricio a través de becas, fundamentalmente de España y también de la solidaridad local, pudo dar la oportunidad de que esos niños fuesen a escuelas públicas pagando los útiles escolares que le pedían” acotó, el Padre Álvaro Ramos, quien Monseñor Larrosa describe como un pilar fundamental en el Proyecto de Jesús.
Anualmente, más de 10,000 niños y jóvenes son beneficiados recibiendo apoyo desde la guardería hasta la universidad, también se realizan gestiones para enviar a los jóvenes a estudiar al extranjero, sobre todo a España. Uno de los principios fundamentales del proyecto es acompañar a las personas para que lleguen a ser independientes y desarrollar las cualidades que Dios ha dado a cada ser humano, y ser capaces de reflexionar, decidir y amar.
Aprender para ayudar
Movidos por el inagotable sentido de servir y el compromiso de transformar vidas, más de 700 voluntarios entregan su día a día a esta noble labor. Muchos de ellos jóvenes beneficiarios del proyecto que desde el Bachillerato inician su misión, no solo es formar profesionales capaces de aportar a la sociedad, sino llevar en el corazón la invitación de Dios: entregar la propia vida para construir un mundo más justo, especialmente para quienes más sufren.
Eloísa Muela, encargada de Proyectos Educativos, a quien el nuevo Obispo destaca su labor misionera resaltó que “Porque ayudar se aprende, lo mismo que se aprende en matemáticas o español si no te enseñan”. Añadió que “el proyecto intenta hacer el Evangelio diario desde el minuto uno y ver en cada niño el rostro del Señor”.
Frutos
Soangie Betanco y Jesús Cerna, son frutos del Proyecto de Jesús, quienes desde una corta edad fueron beneficiarios y en condiciones similares destacan que su proceso educativo no hubiera sido posible sin esta gratitud del proyecto. Hoy luego de una maestría en cursada en España, se desempañan como directores de la Escuela Santa Teresa de Jesús, donde enseñan la asignatura más importante que aprendieron y enseña el proyecto “Enseñar a ayudar a los demás”.
La Diócesis de Danlí recibe a un nuevo Pastor, con una vocación que se encuentra profundamente unida al mensaje de Jesús: vivir con amor, compartir y entregarse.