Con la mirada del mundo puesta en el próximo Mundial United 2026, la intensión del Santo Padre, León XIV, ha pedido que, durante el mes de junios, se pueda reflexionar sobre el verdadero sentido del deporte y su impacto en la formación integral de la persona. En sintonía con la intención mensual del Papa, se destaca el deporte como una auténtica escuela de valores humanos y cristianos.
Bajo esta premisa, el Obispo de Roma llama a promover una práctica deportiva basada en el respeto, la disciplina, la solidaridad, la perseverancia y el trabajo en equipo, valores que ayudan a construir una sociedad más fraterna y humana.
Actualidad
En tiempos donde el fútbol mueve multitudes y despierta pasiones en todo el planeta, la Iglesia recuerda que la competencia deportiva debe ser también un espacio para el encuentro, la sana convivencia y el crecimiento personal, especialmente entre los jóvenes. El entrenador de fútbol Ramón Ernesto Barahona considera que el deporte tiene un papel fundamental en la vida de las nuevas generaciones. “El fútbol enseña mucho más que ganar partidos.
Enseña respeto por las reglas, compromiso, disciplina y compañerismo. Un joven que aprende estos valores dentro de una cancha, difícilmente se apartará del buen camino”, expresó. Barahona destacó además que eventos como el Mundial pueden convertirse en oportunidades para promover mensajes positivos entre la juventud.
Pensamiento
Por su parte, la ajedrecista Bessy Mejía, reconocida por promover el llamado “deporte ciencia”, señaló que el ajedrez también fortalece virtudes esenciales para la vida. “El ajedrez enseña paciencia, autocontrol, concentración y respeto por el adversario. Cada movimiento implica responsabilidad y reflexión. Son valores que también fortalecen la vida espiritual y familiar”, manifestó.
Paz
La intención del Papa para junio recuerda que el deporte debe estar siempre al servicio de la dignidad humana y nunca convertirse en espacio de violencia, discriminación o rivalidades destructivas.
Espacios
En Honduras y en muchos países del mundo, miles de jóvenes encuentran en el fútbol y otras disciplinas deportivas una oportunidad para alejarse de contextos difíciles, fortalecer su autoestima y descubrir talentos que pueden transformar sus vidas.
Llamado
A las puertas del Mundial United 2026, la Iglesia hace un llamado a vivir el deporte con espíritu de fraternidad, recordando que las grandes victorias no solo se alcanzan en el marcador, sino también en la capacidad de formar personas.