El Espíritu Santo continúa siendo la fuerza viva que impulsa la misión evangelizadora de la Iglesia, su presencia anima a los cristianos a anunciar el Evangelio con valentía, discernimiento y esperanza en medio de los desafíos sociales y espirituales que se enfrenta actualidad.
IMPULSO
La misión de la Iglesia no nace únicamente del esfuerzo humano, sino de la acción permanente del Espíritu Santo, quien fortalece, guía y sostiene a los creyentes para dar testimonio de Jesucristo en cada realidad cotidiana. Así lo expresaron sacerdotes, religiosas y agentes pastorales al reflexionar sobre la importancia del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y en la misión de cada bautizado. El Padre Carlos Rubio Zavala, vicerrector del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, explicó que la misión cristiana tiene su origen; “Está presente la Santísima Trinidad, el Padre que nos llama, el Hijo que nos elige y el Espíritu Santo que nos envía”, expresó. Recordó además el pasaje de Hechos de los Apóstoles 13, donde el Espíritu Santo encomienda a Pablo y Bernabé para la misión evangelizadora. “El Espíritu Santo es quien envía a la misión, pero envía porque Él nos acompaña, inspira las palabras y hace efectiva la predicación en el corazón de las personas”, expresó.
Servicio
Por su parte, Sor Maite Nazareth Aguilar, hermana de la congregación de la Sagrada Familia y colaboradora de la cancillería del arzobispado de Tegucigalpa, señaló que el Espíritu Santo es el motor que impulsa a los cristianos a amar y servir al prójimo. “El Espíritu Santo es esa luz divina que nos impulsa a actuar siempre con amor”, expresó, también recordó que cada persona recibe una misión especial desde el bautismo y que el reto del cristiano consiste en descubrir y vivir ese llamado en medio de la realidad cotidiana. Por su parte, el Padre Luis Gabriel Mendoza, rector del seminario Eudista, expresó que, “El Espíritu Santo actuante en nuestra vida nos capacita para comunicar aquello más bello que hemos recibido, que es Jesús”. Explicó además que cada acción de bondad realizada por un cristiano es una manifestación concreta de la creatividad del Espíritu Santo, quien continúa edificando el mundo a través del amor y la entrega de los fieles. Asimismo, sobre la importancia de invocar al Espíritu Santo, el sacerdote señaló que los cristianos no deben tener miedo de pedir su presencia diariamente. “Hay que decirle; Ven Espíritu Santo, porque el Señor nos lo prometió y nos lo regaló”, concluyó.
Por su parte, el Presbítero Edil Guevara, director de la etapa propedéutica del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, aseveró que el Espíritu Santo es fundamental para fortalecer la misión de la Iglesia luego de la Ascensión del Señor.´“El Espíritu Santo acompañó a los apóstoles para ir a la misión y evangelizar diferentes comunidades”, apuntó, destacando que también hoy sigue impulsando a los cristianos a anunciar el Evangelio. Mientras tanto, César Pavón, miembro de la Pastoral de Ecología Integral de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, enfatizó que todos los bautizados están llamados a evangelizar diariamente mediante el testimonio de vida. De igual modo, manifestó que desde el inicio de cada jornada los creyentes pueden anunciar el amor de Dios mediante sus acciones, su trabajo y su manera de relacionarse con los demás. El feligrés, destacó que todos los cristianos están llamados a la santidad y que el Espíritu Santo ilumina el camino para seguir las huellas de Jesús. “El Espíritu Santo nos ilumina para que podamos seguir a Cristo e imitarlo cada día”, puntualizó. En medio de una sociedad marcada por múltiples desafíos, la Iglesia recuerda que el Espíritu Santo continúa guiando a su pueblo y renovando la misión evangelizadora, su presencia impulsa a los creyentes a salir al encuentro de los demás con esperanza, amor y valentía, llevando el mensaje de Cristo a cada rincón de la sociedad.