La devoción de Nuestra Señora del Carmen se ha extendido por todo el mundo. Sin embargo, a San Simón Stock se le fue entregado un sacramental que muchos cristianos católicos utilizan día a día, hablamos del escapulario.
Cuando nos referimos a este sacramental, hay una promesa de la cual la virgen del Carmen se le fue entregada a San Simón Stock y es sobre la promesa sabatina, que es una gracia que concede la madre de Dios.
La Virgen María promete librar del purgatorio a quienes mueran usando el escapulario Carmelita el sábado próximo a su muerte para poder recibir esta gracia, se deben cumplir algunas reglas que permiten mantener una vida en gracia para poder llegar al cielo.
Prácticas
La primera es llevar el escapulario siempre se requiere que el cristiano pueda aportar el escapulario al momento de su muerte. La segunda es guardar la castidad según el estado de vida, ya sea soltero o casado, es decir, evitar la tentación y la tercera es rezar diariamente el “Oficio Parvo” que es una antigua devoción mariana, el Santo Rosario o cumplir con la oración indicada al recibirlo.
Al obtener estas tres actividades se promete a la persona que muera usando el escapulario, poder ser liberada del purgatorio el sábado próximo a su muerte.