El cuarto domingo de Cuaresma, es conocido como Domingo de Laetare. En este día, la Iglesia invita a los fieles a hacer una pausa en el camino penitencial para recordar que la alegría es parte esencial de la vida cristiana. La palabra Laetare proviene del latín "alegrarse", este día invita a los fieles a enfocarse en la alegría de la futura resurrección de Cristo.
Alegría
El Padre Santos Pablo Vázquez, párroco de la comunidad San Martín de Porres, afirmó; “este domingo marca que dentro de la Cuaresma hay un tiempo para alegrarnos, porque el Señor nos muestra que este camino penitenciado, de pasión y de cruz no termina en la cruz, sino que nos lleva a la resurrección en medio de toda la cuaresma”, asimismo, advierte que, “el Laetare busca despertar en cada fiel esa alegría de no quedarse en su pecado, sino que ver más allá, es decir, poner la mirada en la cruz, pero al fondo”. Este día litúrgico resalta la esperanza que nace del encuentro con Jesucristo y prepara el corazón para la celebración de la Pascua.
Signos
Por su parte, Claudio Turcios, Caballero del Santo Entierro de Comayagüela, hizo mención del cambio de tonalidades que se verán en esta fiesta, “el color litúrgico cambia de morado a un color rosa que representa la esperanza, podemos decir que este domingo, la luz de Cristo está cerca y que la Cuaresma no es eterna”. Rosa Valladares, feligrés de la parroquia María Auxiliadora, realizó una invitación a todos los fieles a participar del Domingo de la Laetare; “Se hace una invitación a mis hermanos feligreses para que con alegría hagamos presencia en la eucaristía y luego vivir el Evangelio”. En este Domingo de Laetare, la Iglesia nos recuerda que la Cuaresma no es solo un tiempo de penitencia, sino también de esperanza gozosa que anticipa la luz de la Resurrección.
“Laetare busca despertar en cada fiel esa alegría de no quedarse en su pecado, sino que, poner la mirada más allá de la cruz”. Padre Santos Pablo Vázquez, párroco de la iglesia San Martín de Porres