El clero de la Diócesis de Santa Rosa de Copán participó en los ejercicios espirituales anuales, un espacio de gracia marcado por la oración, el silencio y la reflexión personal. En medio de las exigencias pastorales, los sacerdotes dedicaron varios días para detenerse, reencontrarse con Dios y renovar sus fuerzas humanas y espirituales. El retiro permitió contemplar la vida cristiana y la vocación sacerdotal como un camino cuaresmal que conduce al consuelo y a la paz que solo Dios concede. A la luz de la Palabra, los participantes reafirmaron su compromiso con el Evangelio y con el mandamiento del amor fraterno, signo auténtico del discípulo de Cristo. La meditación sobre Jesús, Siervo doliente anunciado por el profeta Isaías, ayudó a releer el ministerio sacerdotal desde la entrega, el sacrificio y la esperanza. La pregunta evangélica “¿qué fueron a ver al desierto?” motivó a reconocer a Cristo y a seguirlo con fidelidad. Los ejercicios se desarrollaron en la casa de retiro San Juan María Vianney, en El Naranjo, rodeada de pinares y fauna silvestre, un entorno propicio para el recogimiento y la escucha de Dios.
1 Prácticas: Los ejercicios espirituales recordaron al clero la importancia del silencio, la oración prolongada y la reflexión interior como fuente de renovación personal y pastoral, esenciales para evitar que el activismo debilite la experiencia profunda del encuentro con Dios.
2 Encuentro: Desde la Palabra de Dios, especialmente Isaías y el Evangelio, los sacerdotes contemplaron a Cristo servidor y sufriente, fortaleciendo su vocación ministerial, la comunión eclesial y el compromiso de vivir el amor fraterno en la misión diaria.
5 DÍAS de retiro espiritual, es el tiempo que el clero diocesano tomó para vivir un tiempo de oración, silencio y reflexión en Santa Rosa de Copán.