El Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa vivió recientemente el Día Cultural de la Diócesis de Choluteca, una jornada que reunió fe, tradición y comunión eclesial en esta casa interdiocesana de formación sacerdotal. La actividad permitió a la comunidad conocer más de cerca la riqueza gastronómica, las costumbres y las expresiones culturales del sur del país, en un ambiente marcado por la alegría, la oración y la fraternidad.
Fraternidad
La Santa Eucaristía fue presidida por Monseñor Teodoro Gómez, obispo de Choluteca y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Honduras. Su presencia, junto a parte del clero diocesano, fue interpretada por los seminaristas como un signo de cercanía pastoral y de acompañamiento vocacional.
Durante todo el día se desarrollaron espacios recreativos, encuentros deportivos, momentos de oración y una noche cultural animada por música, folklore y convivencia. Para Henry Escalante, seminarista de III año de Teología, estos días han sido significativos porque fortalecen “el trabajo en equipo, los lazos de amistad y la fraternidad” con seminaristas, formadores, amigos de la diócesis, sacerdotes y el propio obispo.
No cabe duda que el Día Cultural de Choluteca dejó en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, una huella de unidad, gratitud y esperanza.
Comunión y vocación van de la mano
Esta celebración no se reduce a una muestra de comidas típicas o bailes tradicionales, sino que manifiesta la identidad de una Iglesia que acompaña a sus futuros pastores, haciendo sentir a la comunidad parte de una misma familia eclesial.
La experiencia renovó la conciencia de que la vocación sacerdotal se vive en comunidad y al servicio del pueblo de Dios. La cultura, cuando se comparte desde la fe, se convierte en puente de evangelización y en memoria agradecida.