En medio de una creciente preocupación por prácticas inadecuadas dentro de la celebración eucarística, conocedores de la liturgia han hecho un llamado a los fieles a redescubrir el verdadero sentido de la Santa Misa, subrayando que muchos “errores” nacen de una comprensión incompleta del misterio central de la fe: Cristo vivo presente en la Eucaristía.
Durante el programa radial “Acordes Litúrgicos” de Suyapa Medios, el licenciado en Teología Abraham Gálvez y el músico católico Pedro Miranda Aguilar, reflexionaron sobre las prácticas más comunes que desvirtúan la liturgia, insistiendo en la necesidad de una formación permanente que conduzca a una vivencia auténtica del encuentro con el Resucitado.
Sentido
Algunas de las cosas que se cometen, muchas veces sin mala intensión, se encuentran la confusión entre sacramentos y sacramentales, dando mayor importancia a signos externos, como la ceniza, los ramos o devociones particulares, por encima de la participación plena en la Eucaristía. Asimismo, se destacó la tendencia a introducir elementos ajenos a la liturgia, especialmente en celebraciones como matrimonios o misas solemnes, donde prácticas culturales o influencias mediáticas terminan sustituyendo lo que establece la Iglesia. “El problema no es la intención de la gente, sino la falta de formación. Cuando no se comprende que la Eucaristía es el centro, todo lo demás se desordena”, explicó Gálvez.
Formación
Para Pedro Miranda Aguilar, muchos de estos errores tienen su origen en una vivencia superficial de la fe. “Un católico bien formado difícilmente se confunde. El reto es pasar de una fe de costumbre a una fe consciente, donde cada signo y cada gesto tenga sentido”, afirmó. En esa misma línea, el sacerdote Padre Daniel Zúniga, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Tegucigalpa, señaló que el riesgo más grande es perder de vista el carácter sagrado de la Misa. “La liturgia no es un espacio para improvisar ni para protagonismos. Es el lugar donde Cristo mismo actúa. Si no reconocemos su presencia real, reducimos la celebración a algo meramente humano”, expresó. De igual forma, el presbítero, destacó que no se debe de perder el sentido central de la Misa, que es el de fijar la mirada en Cristo, al igual que lo hizo la hermana de Martha, María, quien escogió lo mejor.
Claves
1 Preparación
No basta con la catequesis inicial. Es necesario que los fieles profundicen constantemente en la enseñanza de la Iglesia para comprender el sentido de cada parte de la Misa, sobre todo, interesarse por comprender más los pasos de la Eucaristía.
2 Centralidad
Las prácticas piadosas son valiosas, pero nunca deben sustituir la participación en la Misa dominical, que es el corazón de la vida cristiana, es decir, la Eucaristía está por encima de un rezo popular o una novena.
3 Fidelidad
Respetar lo que la Iglesia establece no es rigidez, sino garantía de unidad y comunión. La liturgia no pertenece a iniciativas personales, sino a toda la Iglesia y es por ello que también está en manos de los sacerdotes y los lideres de grupos, enseñar lo que es correcto en la Misa.