El 6 de julio del año 1963, el Papa San Pablo VI elevó el Vicariato Apostólico de San Pedro de Sula a la categoría de Diócesis bajo el patrocinio de San Pedro Apóstol. Es importante recordar que, desde la tradición colonial española, se acostumbraba a poner a las nuevas villas fundadas la advocación de un santo protector y, desde 1536 que el conquistador español, Pedro de Alvarado, fundó la ciudad bajo el nombre de Villa de San Pedro de Puerto Caballos, también se consagró al patrono San Pedro Apóstol.
Pastoral
Pensar en la figura de San Pedro Apóstol: un hombre sencillo, franco y a veces impulsivo y que a menudo hablaba y actuaba en nombre de los apóstoles y el primero en confesar: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” Mt 16,16, nos lleva, como Iglesia Arquidiocesana, a seguir anunciando el mensaje de Cristo con sencillez, audacia y valentía sabiendo que, aún en medio de las tempestades, el Señor nos invita a pastorear sus ovejas y a seguir predicando la Buena Nueva para que todos sean discípulos del Señor.
¡Y bien que necesitamos la valentía, iniciativas y autoridad de Pedro, en una Arquidiócesis pluricultural y con un crecimiento industrial acelerado! Ciertamente que cada uno de los cuatro obispos de esta Iglesia Arquidiocesana se han ido preocupando del pastoreo de la Diócesis que, bajo la guía de San Pedro, hasta el 30 de diciembre del 2011, comprendía los departamentos de Cortés, Atlántida e Islas de la Bahía, y ahora sólo es el departamento de Cortés.