En la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, unas 46 personas consagraron su vida a Jesús por mediación de San José y 42 renovaron este compromiso, como parte de las formaciones que son impartidas en este movimiento que poco a poco sigue creciendo en Tegucigalpa.
La Consagración a Jesús por San José, se dio justo este día que se recuerda la vida de este hombre quien tuvo el privilegio de cuidar a los dos tesoros más grandes de la humanidad: Al Hijo de Dios y su Madre María.

El Movimiento San José de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, es una iniciativa promovida por Mario Vallecillo y su esposa Karen Funez, apoyados por el Padre Pablo Hernández, párroco de la comunidad Nuestra Señora de Guadalupe, y quien ha visto a bien otorgar los espacios dentro de esta Iglesia particular, para que los que deseen, se formen conociendo más la vida "El Santo del silencio".
Consagración
Este acto consiste, en esencia, en un acto libre y consciente por el cual una persona se entrega espiritualmente a San José, reconociéndolo como padre, protector y guía en su camino cristiano. Este compromiso implica confiarle la propia vida —en sus dimensiones espiritual, familiar y cotidiana— con el deseo de imitar sus virtudes, como la obediencia, la humildad y la fidelidad a Dios.
Lejos de ser un gesto aislado, este acto suele ir precedido por un tiempo de preparación de 33 días. Durante este periodo, los participantes realizan lecturas, testimonios, oraciones y meditaciones diarias centradas en la vida y ejemplo de San José, buscando una transformación interior y un mayor compromiso con la fe.

La consagración culmina con un acto formal —generalmente en una fecha significativa como el 19 de marzo, solemnidad de San José— en el que el fiel expresa su entrega total. Este momento no se entiende únicamente como una oración, sino como una decisión de vida que renueva el compromiso bautismal y orienta al creyente a vivir más plenamente el Evangelio.