Francesco Forgione, mejor conocido como el Padre Pío, fue un santo fraile que perteneció a la Orden de los Frailes Menores Capuchinos y que se conmemora litúrgicamente cada 23 de septiembre, era un hombre apasionado por la confesión.
En 1910, fue ordenado sacerdote y desde ese momento, la Eucaristía y la Confesión, serían dos de sus pilares fundamentales. Junto a la oración, decía que eran "las mejores armas que tenemos, un llave para abrir el corazón a Dios".
Rápidamente su fama de santidad se extendió fuera de aquel pueblito en San Giovanni Rotondo, donde está ubicado el convento de Santa María de las Gracias, lugar donde prestaba su misión, especialmente desde el trono de misericordia.
Papa San Juan Pablo II
Clarividencia
Carácter
El hombre quedó petrificado por la vergüenza que pasó frente a mucha gente. Luego trató de decir algo. Pero el Padre Pío le dijo: "Estás callado, cotilla, tú has hablado bastante; ahora yo quiero hablar: ¿Es verdadero que frecuentas las salas de fiestas"? - Usted, padre" - "¿Sabes tú que el baile es una invitación al pecado"?
El hombre se fue asombrado y no supo qué cosa decir ya que tenía el carné de socio de una sala de fiestas en su billetera. El hombre prometió no cometer otros pecados y después de mucho tiempo tuvo la absolución.