La población hondureña se ha visto envuelta en un año lleno de varios escenarios, la pandemia del COVID-19 y a meses de finalizar el año, el paso de dos fenómenos tropicales, huracán ETA y IOTA. Estos panoramas han hecho que algunos miembros de algunas familias estén sufriendo de altos grados de estrés, incluso llegar a padecer hasta de algunos trastornos mentales.