Ir al contenido
Suyapa Medios
  • Inicio
  • Noticias
    • Familia
    • Iglesia
    • Actualidad
    • Testimonios
    • Editorial
  • Nosotros
    • ¿Quiénes somos?
    • Misión y Visión
    • Politica de Calidad
    • Contáctanos
  • Programación
    • Suyapa TV
    • Radio AM y FM
    • Eucaristía
  • 0
  • En vivo​​ ​​​​​​Dona​r​
Suyapa Medios
  • 0
    • Inicio
    • Noticias
      • Familia
      • Iglesia
      • Actualidad
      • Testimonios
      • Editorial
    • Nosotros
      • ¿Quiénes somos?
      • Misión y Visión
      • Politica de Calidad
      • Contáctanos
    • Programación
      • Suyapa TV
      • Radio AM y FM
      • Eucaristía
  • En vivo​​ ​​​​​​Dona​r​
  • Todos los blogs
  • Editorial
  • La política
  • La política

    Diácono Carlos Eduardo Echeverría
    22 de mayo de 2026 por
    La política
    Digital

    En nuestro país decir “política” es casi una mala palabra. Entre quienes así piensan está nada menos que Mafalda, la de Quino. Y esto es así, no por la naturaleza de la misma política, sino por su práctica concreta en estas Honduras y -¿por qué no decirlo?- también en muy numerosos países en esta época.

    La política debe velar, primordialmente por el bien común, es decir, por el bienestar de los ciudadanos. Tiene ciertamente muchas y diversas tareas, pero todas ellas tienen como norte ese bienestar.  Vista así la política, podemos decir, sin temor a ser temerarios, que nuestras instituciones de gobierno nacionales y locales están en deuda desde hace muchos años.

    Si examinamos la situación desde inicios de la década de los ochenta, cuando empezó el Estado a regirse por la Constitución de la República que aún tiene plena vigencia, encontramos tres indicadores que indican grave ausencia de bienestar: el índice de pobreza está estancado, y los pocos programas que se han diseñado para su reducción han sido ineficaces. El índice de desempleo es hoy más alto que entonces y lo mismo sucede con el de la violencia, pese a cierta mejora en relación a su punto más alto de hace una década y media.

    La Doctrina Social de la Iglesia asegura que “la persona humana es el fundamento y el fin de la convivencia política” (CDSI 384).  La Constitución de la República, por su parte, declara: “La persona humana es el fin supremo de la sociedad y del Estado. Todos tiene la obligación de respetarla y protegerla.  La dignidad de la persona humana es inviolable” (Art. 59). Ante tal coincidencia, todos devenimos obligados a luchar por el bien común de nuestro pueblo y a exigir que quienes nos gobiernan cumplan con esta finalidad humana y constitucional.

    No creo que necesite grandes argumentos par afirmar que nuestra democracia es imperfecta, y que subsisten muchas prácticas políticas típicas de la más pura autocracia. Y esta última es la enemiga actual y más común de las prácticas democráticas. El Papa Francisco acostumbraba decir que la política es una forma elevada de la caridad y no la búsqueda obsesiva del poder. Y pedía tomar en cuenta cuatro principios: 1) La realidad es más grande que la idea: para tomar en cuenta las situaciones reales más que las conceptuales. 2) El todo es superior a la parte: para no hacer política a favor de algunas personas o grupos, sino para toda la sociedad e integralmente. 3) La unidad prevalece sobre el conflicto: por lo que hay que recurrir al diálogo y no a la polémica para dirimir conflictos. 4) El tiempo es superior al espacio: por lo que hay que privilegiar el inicio de soluciones a largo plazo, en lugar de ganar espacios de poder inmediatos y probablemente efímeros.

    en Editorial
    Compartir​
    Nuestros blogs
    • Familia
    • Iglesia
    • Actualidad
    • Testimonios
    • Editorial
    WhatsApp
    Archivar
    Síganos

    Contáctanos​​​​


    Suyapa Medios, es una multiplataforma de comunicación católica en Honduras, promovida por la  Fundación para la Educación y la Comunicación Social.

    Política y privacidad

    © 2026 Suyapa Medios. Todos los derechos reservados.