Tras la situación que se vive en Irán y en todo Medio Oriente, una región que, atraviesa “horas dramáticas” marcadas por el riesgo de una escalada bélica, el pontífice expresó su profunda preocupación, hizo un llamado urgente a la diplomacia para evitar un “abismo irreparable”.
Su Santidad en el rezo del Ángelus del II Domingo de Cuaresma exhortó a las partes involucradas a actuar con responsabilidad moral, dejando de lado las armas, la violencia y las amenazas, para abrir paso al diálogo auténtico y a la diplomacia como únicos caminos para la paz.
Un llamado firme a la diplomacia
En su mensaje señaló que la estabilidad internacional no puede sostenerse sobre la confrontación, “La paz no se construye con amenazas mutuas ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte, sino a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”.
Asimismo, advirtió sobre el peligro de caer en una tragedia de grandes proporciones si no se detiene a tiempo la espiral de violencia, e insistió en que se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica basada en la justicia.
Invitación al diálogo urgente entre Pakistán y Afganistán
Su Santidad dirigió su mirada a otro foco de tensión internacional, los recientes enfrentamientos entre Pakistán y Afganistán. Ante este escenario, elevó una súplica por un retorno urgente al diálogo, subrayando que solo la paz, como don de Dios, puede sanar las heridas entre los pueblos.
Oración por Brasil y cercanía con Camerún
De igual forma el Papa mostró su cercanía con las comunidades del estado brasileño de Minas Gerais, afectadas por graves inundaciones y ofreció oraciones por las víctimas, familias damnificadas y quienes participan en labores de rescate.
Con este mensaje el Pontífice León muestra su lado humanitario y solidario a estas regiones que están siendo afectadas por distintos problemas, guerras, enfrentamientos entre países, naciones afectadas por los desastres naturales.