Debido a los hechos acontecidos en la finca en la Aldea de Rigores, Trujillo y en Corinto, Omoa, tras sucitarse dos homicidios múltiples, la Conferencia Espiscopal de Honduras (C.E.H.) envió un enérgico comunicado a las autoridades del país, sobre todo a las de seguridad, para poner fin a la violencia que campea en el territorio hondureño.
En la misiva los obispos hondureños repudian este tipo de situaciones y al mismo tiempo, se solidarizan con los familiares de los mas de once campesinos y siete agentes de la Policia Nacional.
"Manifestamos nuestras sinceras condolencias a los familiares que lloran la partida de sus seres queridos. Elevamos nuestras oraciones en sufragio de los difuntos y pedimos a Dios por la pronta recuperación de los heridos", detalla el documento y al mismo tiempo elevan plegarias a Dios para alcanzar una verdadera paz en Honduras.
"Estamos obligados a trabajar incansablemente para que se instaure en Honduras Su Reino de justicia, verdad y paz", concluye.
Puede leer el documento íntegro aquí: