Por Marco Cálix
Luego que trascendiera la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro junto a su esposa, la pregunta que queda en el aire es: ¿Qué pasará ahora?
Nicolás Maduro Moros (Caracas, 23 de noviembre de 1962) ha sido una figura central y polémica de la política venezolana durante más de una década. Desde sus orígenes humildes como conductor de autobús y dirigente sindical hasta convertirse en presidente tras la muerte de Hugo Chávez, su trayectoria ha marcado el rumbo de un país sumido en crisis económica, social y política.
El sucesor de Chávez
Maduro fue elegido por Hugo Chávez como su sucesor antes de fallecer en marzo de 2013. Tras ejercer como vicepresidente y como ministro de Relaciones Exteriores, se presentó a las elecciones presidenciales de abril de 2013, ganando por un estrecho margen. Su ascenso a la presidencia marcó el inicio de lo que sería una continuidad del proyecto chavista pero con desafíos mayores a los que enfrentó Chávez.
Desde entonces, el liderazgo de Maduro ha estado marcado por una profunda crisis económica, caracterizada por hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, caída de la producción petrolera y un éxodo masivo de venezolanos desde mediados de la década de 2010.
Elecciones y crisis de legitimidad
Durante su mandato, Maduro ha enfrentado acusaciones constantes de irregularidades electorales y autoritarismo. En 2018 fue reelegido en comicios cuestionados internacionalmente, y en 2024 volvió a proclamarse ganador de unas elecciones que tanto la oposición como observadores y gobiernos extranjeros, incluido Estados Unidos, calificaron de fraudulentas o carentes de transparencia. La oposición afirmó que el candidato Edmundo González obtuvo más votos, pero el Consejo Nacional Electoral controlado por el chavismo no publicó los datos detallados, lo que alimentó dudas y protestas en todo el país.
Las tensiones políticas se agudizaron con protestas masivas, denuncias de represión y arrestos de opositores, en un contexto de creciente presión social y polarización. Organizaciones internacionales y misiones de la ONU documentaron violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad venezolanas contra manifestantes y críticos del gobierno.
Gestión y controversias
La administración de Maduro ha estado bajo fuertes sanciones económicas por parte de Estados Unidos y otros países, incluidas acusaciones de corrupción y vínculos con el narcotráfico que el presidente ha negado repetidamente. Estas tensiones contribuyeron a la aislación internacional de Venezuela y al deterioro de sus relaciones con varias naciones occidentales.
La oposición política, simbolizada por líderes como María Corina Machado —quien fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su resistencia al régimen—, ha mantenido una dura batalla política y social contra el gobierno de Maduro aunque enfrentándose a restricciones y persecución.
Un momento crítico en 2026
A inicios de 2026, la situación política venezolana alcanzó un punto inédito: según informes, Nicolás Maduro fue capturado y removido del poder tras una operación impulsada por fuerzas externas, en medio de una prolongada crisis bilateral con Estados Unidos que incluyó sanciones, operaciones militares y acusaciones de vínculos con el crimen organizado. Su salida del poder abre un nuevo capítulo en la política venezolana y plantea preguntas sobre el futuro de la transición democrática en el país.