La Conferencia Episcopal de México (CEM) elevó un llamado pastoral tras los recientes hechos de violencia registrados en diversas regiones del país, expresando su cercanía espiritual con las comunidades afectadas.
En su comunicado, los obispos exhortan a la población a actuar con prudencia y responsabilidad, reforzando las medidas de seguridad personal y comunitaria, atendiendo siempre las indicaciones de las autoridades civiles.
Invitación a la oración
Asimismo, invitan a intensificar la oración por la paz que tanto necesita la nación, especialmente en las familias, parroquias, comunidades y en la celebración de la Eucaristía dominical. “Que nuestra oración sea súplica confiada a Cristo, Señor de la historia y Príncipe de la paz”, expresaron.
Plegaria a la Virgen de Guadalupe
Finalmente, encomendaron al país a la maternal intercesión de la Virgen de Guadalupe, Reina de la Paz, para que “cubra con su manto a nuestras familias y nos guíe por caminos de justicia, paz y esperanza”.
La iglesia manifiesta su respaldo a las parroquias, familias, comunidades que son vulnerables ante esta situación y reiteran su cercanía con cada uno de ellos, incitándoles a permanecer siempre en oración.
Sacerdote eleva al Santísimo desde una azotea para clamar por la paz en México
Exposición de Jesús Sacramentado para aclamar a Dios por la Paz y el cese de la Violencia
Un sacerdote católico expuso a Jesús Sacramentado en lo más alto de un edificio en Jalisco Guadalajara, como signo de adoración y súplica por la paz, en medio de la situación de violencia que atraviesa el país.
Exposición del Santísimo
Desde la azotea, el religioso elevó cantos y oraciones implorando el cese de la violencia y la reconciliación del pueblo. Entre cantos entonó: “Es de María la nación, en nuestra patria, en nuestro suelo, es de María la nación”.
Clamor por la paz
Durante la exhibición del Santísimo Sacramento, el sacerdote proclamó a Dios. “Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar en los cielos y en la tierra y en todo lugar. Señor Jesús, te hemos traído hasta aquí, a lo más alto, para que todos los que sean atraídos hacia ti encuentren la salvación”.
De igual manera se refirió diciendo “Señor, hoy elevamos a ti nuestro clamor pidiéndote por la paz de nuestro pueblo y por el cese de la violencia”.
El momento con el Santísimo Sacramento del Altar, concluyó el Padre con un mensaje de esperanza, recordando que, aun cuando no fue posible celebrar la Eucaristía dominical como de costumbre, “tú, Señor, nunca te olvidas de nosotros”.