Choloma, Cortés. Despidos injustificados, exigencia a obreras para presentarse a labores aun con síntomas de Covid-19 e irrespeto a dictámenes médicos, son algunas condiciones de violación de derechos que sufren las mujeres trabajadoras del sector maquilero, denunciaron organizaciones defensoras de la mujer.
Para ahondar en esta problemática la Tribuna de Mujeres contra los Femicidios “Gladys Lanza”, en conjunto con la Colectiva de Mujeres Hondureñas (Codemuh) y la Asociación de Apoyo Mutuo entre Mujeres (Apomuh), desarrollarán este miércoles el foro “Situación de las mujeres obreras de la maquila en el contexto de la pandemia COVID-19”.
En el foro participarán: María Luisa Regalado, directora de Codemuh; Zoila Lagos, coordinadora de Apomuh; Paula Isabel Urbina, obrera de maquila y presidenta de Codemuh, y Alba Zelaya, psicóloga y docente.
Las panelistas expondrán las diversas violaciones a derechos laborales y de salud que sufren las trabajadoras de maquilas, entre ellas: despidos injustos e ilegales con dictamen médico de reubicación laboral o de enfermedades profesionales emitidos por el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), despidos de mujeres embarazadas durante la suspensión de los contratos individuales de trabajo y exigencia a las obreras en las plantas maquiladoras para presentarse a laborar incluso con síntomas de covid-19.
A casi siete meses de declarada la emergencia sanitaria nacional por covid-19, miles de obreras y obreros de la maquila permanecen con sus contratos de trabajo suspendidos.
El 13 abril, las empresas del rubro notificaron a las trabajadoras y trabajadores una suspensión de contratos por 120 días, sin goce de sueldo.
Aunque el gobierno aprobó mediante Decreto 33-2020 el pago voluntario de la denominada “aportación solidaria temporal” de L 6,000.00 a los empleados suspendidos (monto del cual L 2,500.00 serían pagados por el patrono y L 3,500.00 por el Estado), de acuerdo a Codemuh solo 105 empresas de las 324 inscritas en la Asociación Hondureña de Maquiladores se adhirieron a la recomendación.
Eso representó solo el 33% de las empresas, es decir solo 1 de cada 3 empresas apoyaron las empleadas.
Algunas solo pagaron una parte del bono a las trabajadoras, incrementando la calamidad doméstica en la que se encuentran.