El sonido del reloj marcó las 6:00 de la mañana. Agarra el teléfono, revisa los mensajes de las diferentes redes sociales, abre la carpeta del correo eléctrico y responde. Si estos panoramas le resultan un poco familiar, y es parte de un patrón que todos los días, realiza antes de levantarse, o acostarse, es posible este a las puertas de caer en el llamado problema del tecnoestrés.